miércoles, 29 de septiembre de 2010

hoy me pregunté
por qué
cada vez que decís cómo estás
me duele contestar
bien, muy bien
cuando sé
que es cierto
estoy bien, muy bien
sin vos

hasta que lo preguntás

entonces tu voz
es un dedo invisible
filoso
que se hunde en mi luz
y la arrebata

en segundos
estoy
de nuevo
a oscuras

de uno a otro momento
soy una prenda húmeda
húmeda por dentro
y seca por fuera

y sigo diciendo
bien
muy bien
sin vos
pero la humedad
se cuela

será que todavía me resisto
a levantar los brazos
y decir
me rindo
a entregarme a la idea
de estar bien
muy bien
sin vos

será que no lo tenía planeado

porque
¿qué clase de monstruo
puede planear la caída de la paloma
en vez de su vuelo?